2014

video performance

Me someto ante la normativa de un cuerpo femeninizado con 'la depilación' para hablar del dolor, más allá del dolor del mismo acto, el de las imposiciones de genero.

El cabello es un símbolo de fuerza que juega un papel importante en las normativas de sexo- genero que impone la sociedad.

Para el sexo femenino no cortar el cabello de las axilas, de las piernas o de los bigotes, demuestra falta de identificación con la normativa.

En esta pieza la artista esta parada frente a la cámara mientras su madre le depila las axilas. El espectador observa manteniendo un rol pasivo ante esta acción considerada banal en la cotidianeidad de las mujeres. Durante los siete minutos que tarda la acción la artista mira a la cámara haciendo al espectador consiente de que esta observando un proceso doloroso.